domingo, 11 de diciembre de 2016

El otro día 

El otro día soñé que se cumplía lo que pensaba. Te pongo en situación; Yo estaba en la Escalerona, apoyado en la barandilla blanca. La gente caminaba por detrás mio. Yo sabía que estaba en un sueño, y pensé "¿no molaba empezar a volar?", y empecé a volar. Al principio era solo eso, elevarse en una dirección, aunque no tardé en decidir en que dirección quería ir. Pasé por encima del Ayuntamiento, por encima de las cabezas de la gente que caminaba por el paseo del Puerto Deportivo. No parecía importarles mucho verme volando. Luego decidí que quería abrirme camino desde la playa de poniente a Begoña, e hice que los edificios de derrumbasen. No completamente, si no una especie de entrada, como una puerta que atravesaba los bloques de viviendas, el museo del ferrocarril, una gasolinera y un par de autobuses. No fui en linea recta, solo seguía el camino que se había formado. Llegué. Ya no volaba, me dí cuenta de que iba con un chándal blanco, de Addidas, y unas deportivas negras, no se de que marca. Pensé en que molaría que no hubiese gravedad, y las cosas comenzaron a flotar, pensé en gente desnuda y de repente había gente desnuda, no toda, una parte. Pensé en los Swats, y allí aparecieron. Llegó un momento en el cual no parecía la Plaza de Jovellanos, si no más bien una fiesta con gente desnuda, gente armada, gravedad cero y música electrónica. Pero, me aburría. No se el porque, eso pasa ahora y el éxtasis se queda corto, pero me aburría. E hice que todo explotase. Sangre, trozos de arboles, coches ladrillos, asfalto, media J del letrero del teatro (creo recordar que era la jota). Me asusté y quise que todo volviese a la fiesta, pero no lo conseguía, y me desperté. Me desperté con el despertador, no en medio de la noche. Pensé que habría molado saber lo que pasaría después. Pero tenía examen de física y química, así que me duché, me vestí, y mientras desayunaba, empecé a estudiar la parte que me quedaba por mirar.

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