sábado, 7 de enero de 2017

El otro día me puse a pensar: ¿y si pudiese volar?
No rollo de volar con la mente, si no que te salgan alas.
Tu te mentalizas, piensas en la forma de estas, y las usas.
Molaría que eso fuese con toda la gente, que al nacer tuvieses unas alas únicas, como tu lengua o tu huella de carbono, pues algo así. Que esas alas sean únicas y específicas de cada persona, y que se pudiesen utilizar como forma de identificación. Que hubiese peajes si quieres usarlas para recorrer grandes distancias, si es que has llegado al nivel de entrenamiento necesario. Que ese entrenamiento te sirva para competir en carreras, rompiendo barreras del sonido, o para delinquir, quizás como violador o para cometer robos y raptos. Que viendo que ese tipo de criímenes sucedían, y que como la mayoría de los maleantes estaban más entrenados que los cuerpos de seguridad encargados de reducirlos, o dado el caso eliminarlos, se instalasen en los cuellos de todos los criminales reincidentes, un chip de control, que según la adrenalina, el latido del corazón y el lugar donde se encuentra, lo que capten que está pasando las cámaras de seguridad si está en un lugar concurrido (si está en su casa puede hacer lo que le plazca, y si no estas en casa pero no hay cámaras, se te obligue a llamar en un plazo de 2 minutos explicando que sucede). Que si en un periodo acordado entre las partes afectadas, mínimo un año, máximo diez (este periodo dependerá de la gravedad que tenga el delito), ese chip pueda ser retirado. Que haya gente que nazca sin alas, pero que nazca con otras facultades, como musculatura por encima de la media, gran capacidad para retener información etc
La parte más divertida sería sin duda los crímenes, que serían muy espectaculares, y el hecho de que los medios de transporte como coches o aviones se verían reducidos en número y uso, ya que con el debido entrenamiento, vas de aquí a Madrid en 3 horas, con pausas y todo =) 

domingo, 11 de diciembre de 2016

El otro día 

El otro día soñé que se cumplía lo que pensaba. Te pongo en situación; Yo estaba en la Escalerona, apoyado en la barandilla blanca. La gente caminaba por detrás mio. Yo sabía que estaba en un sueño, y pensé "¿no molaba empezar a volar?", y empecé a volar. Al principio era solo eso, elevarse en una dirección, aunque no tardé en decidir en que dirección quería ir. Pasé por encima del Ayuntamiento, por encima de las cabezas de la gente que caminaba por el paseo del Puerto Deportivo. No parecía importarles mucho verme volando. Luego decidí que quería abrirme camino desde la playa de poniente a Begoña, e hice que los edificios de derrumbasen. No completamente, si no una especie de entrada, como una puerta que atravesaba los bloques de viviendas, el museo del ferrocarril, una gasolinera y un par de autobuses. No fui en linea recta, solo seguía el camino que se había formado. Llegué. Ya no volaba, me dí cuenta de que iba con un chándal blanco, de Addidas, y unas deportivas negras, no se de que marca. Pensé en que molaría que no hubiese gravedad, y las cosas comenzaron a flotar, pensé en gente desnuda y de repente había gente desnuda, no toda, una parte. Pensé en los Swats, y allí aparecieron. Llegó un momento en el cual no parecía la Plaza de Jovellanos, si no más bien una fiesta con gente desnuda, gente armada, gravedad cero y música electrónica. Pero, me aburría. No se el porque, eso pasa ahora y el éxtasis se queda corto, pero me aburría. E hice que todo explotase. Sangre, trozos de arboles, coches ladrillos, asfalto, media J del letrero del teatro (creo recordar que era la jota). Me asusté y quise que todo volviese a la fiesta, pero no lo conseguía, y me desperté. Me desperté con el despertador, no en medio de la noche. Pensé que habría molado saber lo que pasaría después. Pero tenía examen de física y química, así que me duché, me vestí, y mientras desayunaba, empecé a estudiar la parte que me quedaba por mirar.

Daniel Carril Miranda y Julián Mariño Valdés

Arquitectura de los ordenadores Prezy


Prezi que contiene la arquitectura de los ordenadores.
 Julián Maiño valdés y Daniel Carril Miranda



Linea de tiempo donde figuran la evolución histórica de la informática, la evolución de los ordenadores, generaciones,  evolución de la velocidad de procesamiento y evolución del uso de la informática y los ordenadores.